| Introducción
IV.- Estado del arte en programas socioeconómicos
Un sueño para Venezuela
Todas las propuestas socioeconómicas muestran la intención de desarrollar integralmente al país y combatir la pobreza. Esta no es una excepción y esos son sus objetivos. Se inicia con el diagnóstico de la situación actual, sigue con las causas que nos han llevado a tal situación y finaliza proponiendo las soluciones.
Diagnóstico
El diagnóstico presenta las siguientes características de la prolongada crisis que vive el país: Escasa confianza y credibilidad. Poca inversión nacional y extranjera. Falta de crecimiento económico. Alto desempleo. Bajos ingresos. Alta inflación. Deterioro del salario real. Concentración del ingreso y la riqueza. Aumento de la pobreza. Desaparición de la clase media. Deterioro de los servicios de salud. Aumento de la delincuencia. Deterioro de las instituciones. Deficiencia del sistema educativo. Pérdida del interés en la política y en la participación ciudadana y Deseos de abandonar el país.
Causas
Las causas de la crisis las ubica en tres factores fundamentales: 1. El monopolio absoluto de la industria petrolera por el Estado; lo cual ha impedido al sector privado invertir en el sector que presenta mayores ventajas comparativas; hace a la economía más vulnerable al depender excesivamente de este recurso; debilita las instituciones al crear un Estado paternalista que lo resuelve todo y desarrolla actitudes negativas en los venezolanos derivadas de la creencia de que vivimos en un país rico. 2. La estrategia de desarrollo económico adoptada en los años sesenta, conocida como sustitución de importaciones y crecimiento hacia adentro, la cual condujo a una protección indefinida de los empresarios locales, impidiéndoles la competencia necesaria para desarrollarse. 3. El deterioro de la educación.
Soluciones
Para salir de la crisis se apoya en cinco elementos claves: Desarrollo del capital humano. Acelerado crecimiento económico. Combate frontal a la pobreza. Fortalecimiento de las instituciones y un Gran liderazgo político y social. La propuesta detalla cada uno de estos cinco elementos; para analizarla tomaremos el elemento prelativo e indispensable para cumplir con el resto, nos referimos al elemento económico, porque además orienta las relaciones internacionales y define su perfil ideológico.
Se observa que entre las causas de la crisis se señala el monopolio absoluto del industria petrolera por el Estado y las políticas de sustitución de importaciones y crecimiento hacia adentro adoptada desde los años 60´. Y entre las soluciones se plantea un acelerado y sostenido crecimiento económico, para luego combatir la pobreza y el resto de los problemas. La meta es lograr un crecimiento de alrededor de 4,3% promedio anual durante veinticinco años, para alcanzar un ingreso por habitante cercano a quince mil dólares por año. La estrategia para lograr este objetivo incluye: a. "Venezolanizar" el petróleo (comillas en el original). b. Abrir e integrar la economía al mundo para crecer más, lo que se conoce como apertura económica. c. Lograr un Estado más eficiente y d. Incrementar la inversión privada.
En el punto a. "Venezolanizar el petróleo se plantea abrir la participación del venezolano en la industria petrolera en tres campos de acción: financiamiento, propiedad y operación. En el financiamiento se propone permitir que los venezolanos puedan invertir parte de sus ahorros o prestaciones en la actividad petrolera. Se cree que con esta apertura volverían al país los casi noventa mil millones de dólares que los venezolanos tienen en el exterior. Otra vía de financiamiento es a través de los cuantiosos fondos de pensiones que se pudieran formar. El objetivo de esta masiva inversión, "sin que le cueste nada al Estado" (comillas propias), es ampliar significativamente la capacidad de producción y procesamiento petrolero hasta alcanzar, en poco tiempo, nueve millones de barriles diarios. Se sustenta esta cifra en las inmensas reservas petroleras que posee el país; que a la producción actual cercana a los tres millones de barriles diarios duraría más de trescientos años.
En cuanto a la propiedad y operación de la industria las proposiciones son dos: que se permita la operación de otras empresas petroleras que compitan con Pdvsa y la participación accionaria de todos los venezolanos en Pdvsa. La venta de un porcentaje de acciones de Pdvsa a través de la bolsa podría servir para cancelar la deuda pública y también para financiar los programas de expansión. Las críticas más comunes que se oyen a estas proposiciones también son dos: la primera indica que lo de la participación accionaria de todos los venezolanos en Pdvsa es un espejismo pues la participación con ahorros y prestaciones disponibles sería ínfima en comparación con los grandes capitales privados. La segunda señala que teniendo en cuenta que los activos de Pdvsa están por el orden de los sesenta mil millones de dólares y la deuda pública externa por el orden de los veinticinco mil millones de dólares; para cubrir esta deuda y financiar programas de expansión se necesitaría vender un porcentaje de Pdvsa cercano al 50%.
En el punto b. se plantea cambiar la política de sustitución de importaciones y crecimiento hacia adentro por una amplia apertura económica, a través del ALCA, la cual contribuiría al desarrollo porque permitiría la expansión del mercado y una mayor especialización e innovación tecnológica.
En el punto c. se plantea que el Estado sea menos disperso y más eficiente, abandonando sus actividades empresariales y dedicándose a las funciones que le son propias como salud, educación, seguridad, etc.; a establecer reglas de juego transparentes, a promover la mayor participación posible de productores privados y a establecer una gerencia económica responsable que mantenga estabilidad en las variables macroeconómicas.
En el punto d. se refuerza la necesidad de incrementar la inversión privada para acelerar el crecimiento, abriéndole espacios a este sector en las actividades petroleras, desregulando la materia laboral y permitiéndole a entidades privadas manejar los fondos de pensiones, entre otras proposiciones.
Comentarios nuestros: pudieran ser muchos y muy extensos los comentarios sobre esta propuesta; para iniciar el debate los resumiremos al máximo. Es fácil apreciar que esta propuesta es la que tendríamos que confrontar porque es bien diferente tanto a la que proponemos como al proyecto de país delineado en la Constitución, por las siguientes razones:
Primero, para ponerla en práctica sería necesario, previamente, modificar buena parte de la Constitución, en particular el artículo 302 mediante el cual el Estado se reserva la actividad petrolera y otras industrias y servicios de interés público y carácter estratégico; el artículo 303 mediante el cual conserva la totalidad de las acciones de Pdvsa y otros artículos como el 127, 153, 301, etc. Lograr esta modificación no es sencillo, sobre todo si es para iniciar un proceso de privatización difícil de revertir, donde el capital privado se adueñaría de un alto porcentaje de la industria. Además, tiene en contra las experiencias de privatización argentina y boliviana.
Segundo, es clara la intención de conceder un protagonismo económico casi absoluto al sector privado, ignorando por completo la economía social.
Tercero, no se le concede importancia a la integración regional como paso previo a la entrada al ALCA y
Cuarto, centra la política petrolera en el aumento indiscriminado de la producción con el consecuente sacrificio de los precios del recurso. Argumentando que a la producción actual de tres millones de barriles diarios nuestras reservas durarían algo más de trescientos años, proponen incrementarla rápidamente a nueve millones de barriles diarios, lo que bajaría la duración de nuestras reservas a poco más de cien años -un poco más del tiempo de vida de una persona- ignorando el derecho de nuestras generaciones futuras y promoviendo el despilfarro mundial de este valioso recurso, con el consiguiente incremento, indiscriminado también, de la contaminación ambiental. Otro argumento esgrimido es de que el riesgo que corremos no es que se agote el petróleo sino que nos quedemos sin poderlo extraer, por el surgimiento de otra fuente más barata de energía. Este argumento no se soporta en un análisis serio basado en la historia, surgimiento, desarrollo y comportamiento de las fuentes de energías, desde la madera hasta la energía nuclear. Este punto, conjuntamente con las cuatro razones expuestas, pueden dar origen a interesantes debates.
6 Propuestas para rehacer a Venezuela
Los autores de estas propuestas, recopiladas en el libro con el mismo título, son: Nicomedes Zuloaga, Carlos Sabino, Hugo Faría, Alexander Guerrero, José Luís Cordeiro y Emeterio Gómez.
1era Propuesta: Reformas Constitucionales.
Para Nicomedes Zuloaga las disposiciones de la Constitución son “en último término responsables de casi todos los flagelos que azotan al país...” en consecuencia hay que reformarla en cuatro campos específicos: en la discrecionalidad de los funcionarios públicos, en la forma de nombramiento de los jueces, en la limitación del poder de las mayorías y en el populismo.
Discrecionalidad de los funcionarios públicos
La discrecionalidad de los funcionarios públicos se señala como el origen de toda corrupción y para combatirla se propone cumplir con el llamado principio de la legalidad según el cual los funcionarios públicos no pueden hacer sino aquello que les está expresamente permitido por la ley, mientras que los ciudadanos pueden hacer todo aquello que no esté expresamente prohibido por la ley. En consecuencia, los funcionarios deben tener definidas sus atribuciones por la Constitución y las leyes.
Nombramiento de los jueces.
Los jueces son los únicos funcionarios que por naturaleza de sus cargos poseen la facultad de actuación discrecional, por lo tanto la forma de nombramiento es vital. Se señala que cuando la designación recae en un cuerpo colegiado como el Congreso la responsabilidad se diluye. Para corregir este problema se propone el sistema norteamericano mediante el cual los magistrados y jueces superiores sen nombrados por el presidente de la república y así sería de él la responsabilidad por la actuación de aquellos; mientras que los jueces de primera instancia sean escogidos por elección popular.
Limitación del poder de las mayorías.
El Estado de Derecho debe fundamentarse en tres tipos de garantías que deben ser inviolables por ningún poder, incluyendo el pueblo o las mayorías, que son: los Derechos Individuales como el derecho a la vida, los Derechos Políticos como la libertad de expresión y los Derechos Económicos como la propiedad privada. Hasta ahora –opina Zuloaga- se han respetado y ampliado los derechos individuales y políticos pero desde 1936 las constituciones y las leyes vienen violando los derechos de propiedad con limitaciones tales como: función social, interés nacional etc., por lo tanto habría que eliminar todas esas limitaciones y evitar que las mayorías aprueben leyes similares.
El populismo.
Otras disposiciones constitucionales que habría que eliminar, por ser contrarias a la universal realidad de la escasez inexorable de los bienes económicos, son las llamadas garantías positivas como la educación gratuita en todos los niveles, protección a la salud, facilidades de adquisición de vivienda a las familias de bajos ingresos, protección integral del niño, etc.
Se argumenta que todas estas garantías dependen únicamente de los recursos disponibles y establecerlos en la Constitución es demagogia y populismo.
Comentarios nuestros: Existe amplio consenso en evitar la discrecionalidad de los funcionarios públicos. Resulta interesante la posibilidad de la selección de los jueces de primera instancia por elección popular. La función social de la propiedad privada es un tema de debate. En cuanto a las garantías positivas, mientras dispongamos de los recursos como efectivamente disponemos no ocasiona ningún daño establecerlos en la Constitución.
2da Propuesta: Reformas Económicas
Para salir de la crisis del modelo estatista caracterizado por crecimiento hacia adentro e intervensionismo estatal, Carlos Sabino propone el siguiente modelo:
Modelo General de Cambio Estructural
Principales medidas:
a) Reducción o eliminación del déficit fiscal
Del lado de los egresos:
Reducción de los subsidios indirectos
Reducción del empleo público
Reestructuración de la deuda
Disminución del gasto superfluo
Privatizaciones
Del lado de los ingresos:
Aumento de la recaudación impositiva
Aumento de las tarifas de los servicios públicos
Privatizaciones
Préstamos
b) Liberación de precios
Precios de bienes y servicios
Tipo de cambio
Intereses
c) Política monetaria restrictiva
d) Estabilización cambiaria
e) Reforma comercial
f) Eliminación de restricciones al capital extranjero
g) Privatizaciones
h) Desregulación
i) Políticas sociales
j) Reforma laboral
k) Reforma de la seguridad social
l) Reformas políticas e institucionales
Resultados
En mayor o menor grado los países latinoamericanos vienen aplicando el modelo anterior. Sabino presenta los siguientes resultados:
| País |
Inicio |
Período |
Crecimiento |
Tasa anual |
| Chile |
1975 |
90-99 |
|
6,0% |
| Argentina |
1990 |
90-99 |
43,5% |
5,3% |
| Perú |
1991 |
91-97 |
35,9 |
5,2% |
| Brasil |
|
|
|
4,0% |
| Bolivia |
1986 |
|
|
4,0% |
| México |
|
90-97 |
30,7 |
3,9 |
Se señala que El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Uruguay luego de iniciadas las reformas han tenido un crecimiento cercano al 6% anual y la excepción es Venezuela quien no habiendo realizado reformas sustantivas, presenta un crecimiento negativo del 0,7% en los últimos cinco años hasta 1999, año final de este estudio.
Comentarios nuestros: Los comentarios sobre estas reformas se resumen en una sola pregunta: ¿Qué ha sucedido a partir del 2.000 para que la economía de la mayoría de los países antes mencionados se haya derrumbado tan estrepitosamente? Las respuestas que se oyen son dos: los defensores dicen que no hubo continuidad ni profundización de las medidas en el tiempo. Los oponentes argumentan que “la economía es un asunto tan serio que no debe dejarse en manos sólo de economistas”. Carlos Urdaneta lo dice con otras palabras cuando opina que los neoliberales no tienen respuestas adecuadas a las complejidades que presenta la economía dual características de los países latinoamericanos.
3era Propuesta: Reforma Monetaria y Fiscal
La reforma monetaria propuesta por Hugo Farías para combatir la inflación es dolarizar la economía, como ocurre en Hong Konh, Panamá y hasta fecha reciente en Argentina, que consiste en renunciar a la política monetaria del país y permitir que ésta sea conducida por el banco central norteamericano llamado Banco de la Reserva Federal, para lograr un tipo de cambio fijo.
Varios términos equivalentes se usan para denominar esta política y este tipo de cambio como son: Junta Monetaria, Unificación Monetaria y Caja de Conversión. Son esquemas de generación de moneda vía demanda sujetos al nivel de las reservas internacionales con base a un tipo de cambio fijo. Mientras los dólares sean escasos, la cantidad de moneda local será escasa, limitando las posibilidades de inflación.
La reforma fiscal se orienta a la reducción significativa de la deuda, disminución de los empleados públicos, apertura accionaria de Pdvsa y reforma tributaria.
Comentarios nuestros: Argentina aplicó todas estas medidas y aún así se hundió
4ta Propuesta: Reforma Laboral
La reforma laboral propuesta por Alexander Guerrero apunta a darle mayor flexibilidad y fluidez al mercado laboral disminuyendo los costos por contratación y despido y eliminando la protección y semi protección de algunos segmentos del mercado de trabajo como es el caso de los sindicatos de profesionales.
5ta Propuesta: Hacia la verdadera nacionalización petrolera
Esta propuesta de José Luis Cordeiro detalla la necesidad, ventajas y el proceso para privatizar a Pdvsa de manera que en el 2015 la distribución accionaria quede de la forma siguiente:
Acciones A (para el Estado) 10%
Acciones B (para los trabajadores públicos y de Pdvsa) 10%
Acciones C (para todos los venezolanos mayores de edad) 40%
Acciones D (para inversionistas venezolanos y extranjeros) 40%
Comentarios nuestros: Opinen ustedes mismos, venezolanos en general, sobre esta distribución
6ta Propuesta: El “Poder Moral” y la Economía de Mercado
Esta no es propiamente una propuesta específica pues los planteamientos que aquí hace Emeterio Gómez son de carácter general y filosófico acerca de la relación entre la moral y la economía de mercado, mediante los cuales expone los grandes aportes de Adam Smith a la economía política a finales del siglo XVIII, validados por importantes economistas neoclásicos a finales del siglo XIX como Marshal, Pereto y otros quienes poniendo énfasis en la “rigurosidad extrema de la lógica sobre la que se sustenta la economía de mercado” pusieron de relieve “la dureza y la fuerza con la que dicha lógica puede imponerse a cualquier pretensión ética del Ser Humano”.
De Adam Smith toma las dos causas principales que originan la riqueza de las naciones; el egoísmo y la mano invisible del merado:
Si cada uno de los agentes económicos, teniendo como objetivo la producción de ganancias mediante los valores de cambio(el comercio), actúa guiado rigurosamente por el egoísmo (si los productores, consumidores, inversionistas, ahorristas, y todo el mundo intenta férreamente maximizar sus beneficios personales) termina produciendo una masa inmensa de bienes y servicios.
Si además del egoísmo se deja actuar la mano invisible del mercado; esto es, si la maximización de los beneficios personales se rige por una oferta y demanda perfectamente libre y una plena competencia entonces el egoísmo individual garantizará el máximo bienestar posible y cualquier ética que haga concesiones al altruismo carecerá de sentido.
Desarrolladas por los neoclásicos, Gómez resalta dos estructuras lógicas que también se imponen sobre la moral y otras categorías humanas; ambas fundamentadas, igualmente, en la premisa de que los mercados funcionen bien. Ellas son: la tendencia a la igualación entre el salario y la productividad del trabajo y la tendencia a la igualación entre la tasa de ganancia de las empresas y las tasas de interés.
En el primer caso, lo que un trabajador de cualquier nivel recibe como salario, tiende a igualarse a lo que aporta a la empresa. Cuando el salario es superior la oferta de trabajo aumentará y los salarios caerán. Cuando el aporte del trabajo es muy superior al salario, entonces lo que aumentará será la demanda de trabajo por parte de los empresarios; en cuyo caso los salarios subirán y tenderán a igualarse con la productividad, estableciéndose así el equilibrio.
Lo mismo ocurre con la tasa de ganancia y la tasa de interés. Cuando la tasa de ganancia es superior a la de interés, aumentará la demanda de préstamos para invertir, la tasa de interés subirá y la de ganancia caerá. Cuando la tasa de interés sea superior nadie pedirá préstamo, subirá la oferta de dinero, la tasa de ganancia subirá (por la escasez de inversión) y la de interés bajará (por la abundancia de dinero para prestar), con lo cual tenderá a igualarse estableciéndose así el equilibrio.
Tanto en el factor trabajo como en el del capital las consecuencias son idénticas pues se trata de un mecanismo cuasinatural independientes de las decisiones y valoraciones morales de los seres humanos. Forzar lo contrario carece de sentido y empeora la economía, la única salida sana es impulsar la competencia y flexibilizar ambos mercados.
Comentarios nuestros: Los argumentos anteriores son racionales y científicos; es lo que se conoce como teoría de la competencia perfecta y se aplica a cualquier tipo de mercado, sea de productos, capitales o trabajo. Ahora bien, como es sabido, la ciencia impone limitaciones a sus postulados. En este caso la limitación es que los mercados funcionan así, sí y sólo sí la competencia es perfecta.
Si no dudamos de la honestidad intelectual de Emeterio Gómez, y no hay por qué dudar, sólo queda una explicación al hecho de soslayar la anterior limitación: la ideología. Gómez cita a los economistas Adam Smith de finales del siglo XVIII y a los neoclásicos de finales del siglo XIX pero se cuida de citar a los economistas de finales del siglo XX y principio del XXI (Roegen, Soros, Debreu, Arrow, Stglitz, Greewald, Sen, etc., etc.) quienes coinciden en que la competencia perfecta es un idealismo imposible de cumplir y en consecuencia el Estado debe regular a la economía. Roegen puso al descubierto la inquietante omisión de los economistas, intencional o no, al no considerar los costos ambientales como internalidades del proceso productivo. Los premios Nobel Kenneth Arrow (1982) y Gerard Debreu (1983) aportaron las pruebas matemáticas formales en cuanto a que la idea de Smith de que los mercados por sí solos producen resultados eficientes sólo es cierto bajo condiciones de competencia perfecta. Greenwald y Stiglitz (Nobel 2001) pusieron de manifiesto que debido a que la información es imperfecta y los mercados son incompletos, el equilibrio competitivo es ineficiente.
Hoy no se discute la importancia del mercado, lo que está en discusión es cuanta cantidad de Estado y mercado es necesaria para traer a límites razonables los problemas económicos y sociales que por centurias el mercado ha sido incapaz de solucionar.
Por otra parte, aceptando como cierto que el egoísmo es causa de generación de riquezas, y funciona para los agentes económicos (productores, inversionistas, etc.), podemos aplicar ese mismo principio a otras instituciones como la familia y la nación. Por ejemplo, nadie –en virtud del egoísmo- abriría su empresa a extraños con poca o ninguna regulación; tampoco su hogar y menos debería hacerlo con la nación. Ningún país desarrollado lo hace. Estados Unidos protege su agricultura como ningún otro país, y su acero y su atún. Los casos de algunos países de la Unión Europea son emblemáticos; protegen su agricultura hasta por motivos extraeconómicos: ¡para preservar la idiosincrasia de sus pueblos¡
Lo que no se debe permitir –invocando otros sentimientos humanos, superiores en poder al egoísmo como el orgullo y la dignidad- es el cinismo de hablar en nombre de la libertad y la democracia y violarla cuando no favorece a ciertos sectores económicos o pedirle a los países subdesarrollados que desregulen sus mercados cuando los desarrollados los protegen, violando acuerdos internacionales establecidos por ellos mismos.
Resulta interesante señalar que los autores de estas seis propuestas, publicadas en 1999, presentan con satisfacción los logros alcanzados por la Argentina de Mennen y Cavallo y resaltan el hecho de haber sido el país que mejor cumplió con las orientaciones y medidas recogidas en estas propuestas. Es de imaginar que ya habrán encontrado los argumentos para explicar el desastroso epílogo de esta aplicada nación a principios del siglo XXI.
La derrota de la pobreza
Esta propuesta está expresada en el libro con el mismo título y está basada, de acuerdo a su autor Carlos Urdaneta, en la Doctrina Social de la Iglesia Católica en que se fundamenta la doctrina política conocida como Socialcristianismo.
Se inicia la propuesta señalando, como característica más importante de las economías de los países latinoamericanos, la existencia de una economía dual: constituida por una economía moderna y otra marginal cuyo tratamiento es mucho más complejo de lo que se piensa. Opina su autor que "la tarea de integración de la población y de la ayuda eficaz a los pobres parece requerir de esfuerzos, sacrificios y medidas audaces que no están planteadas por los neoliberales."
La premisa socioeconómica parte de la necesidad de adoptar el modelo de economía de mercado y de apertura económica, pero complementado con políticas correctivas de injusticias sociales denominada principios regulatorios. A esta combinación la refiere su autor como Economía Social de Mercado y se basa en la idea de que la economía de mercado dejándola operar con poca o ninguna intervención del Estado no logra resolver los problemas sociales y económicos fundamentales de la sociedad; en particular, la grave desigualdad de ingresos y el desempleo, maximizados en las economías duales. Esta proposición se aparta, claramente a lo largo de su exposición, de las escuelas liberal y neoliberal que reconoce las injusticias pero considera que pueden corregirse con poca o ninguna intervención del Estado.
Los principios regulatorios que deben complementar los principios básicos de la economía de mercado son: 1. Control estatal antimonopolio. 2. Desarrollo y aplicación de políticas que mejore la distribución de los ingresos de la población. 3. Implementación de una ley que regule las relaciones laborales y proteja al trabajador garantizándole un mínimo de derechos irrenunciables. 4. Establecimiento de un salario mínimo que garantice un ingreso familiar mínimo.
Para corregir los problemas de la economía dual y garantizar mayor justicia social, los principios regulatorios deben ser complementados con las siguientes políticas: Reforma del Estado. Política de empleo. Difusión del acceso a la propiedad de los medios de producción a través del principio de subsidiariedad. Organización vecinal y audaz política para la superación de la marginalidad y la pobreza. Educación. Deuda externa y Políticas de integración económica y relaciones con el resto del mundo.
La Reforma del Estado debe hacerse con el fin de cumplir y hacer cumplir con todas estas políticas, orientadas al objetivo general de lograr el bien común (esta propuesta fue publicada en 1993, seis años antes de la Constitución del 99´. Es muy probable que su autor, Carlos Urdaneta, considere que esas reformas se han logrado). Varias de las funciones que, de acuerdo a la propuesta, debe cumplir y hacer cumplir el Estado son comunes a otras propuestas como por ejemplo: garantizar los equilibrios macroeconómicos, velar por la transparencia del mercado, cumplir con un rol redistributivo, garantizar la educación y capacitación de los ciudadanos, elaborar políticas para combatir el desempleo, descentralización, etc.
Con el fin de cumplir las funciones indicadas y estimular las potencialidades de todos los habitantes, este proyecto socioeconómico propone varias iniciativas interesantes presentadas en las siguientes políticas: Difusión de la propiedad, auxiliándose en el principio de subsidiariedad. Política de empleos basándose en salarios participativos. Política especial para promover la participación del sector marginal y una Política educativa sectorial. El siguiente es un resumen de cada una de ellas:
Principio de subsidiariedad.
Mediante este principio el Estado sólo debe subsidiar lo que las personas o sus asociaciones no puedan hacer o lo hagan deficientemente, o cuando afecte el bien común. Y esta intervención debe hacerla transitoriamente, mientras las personas o las asociaciones adquieran la capacidad de hacerlo satisfactoriamente. Sostiene también este principio que toda entidad del Estado, de nivel superior tiene la obligación de crear las condiciones y estimular las estructuras intermedias entre el Estado y las personas para alcanzar la capacidad de cumplir las funciones que les sean propias y de sustituir al Estado en las áreas en las que intervienen.
Las estructuras intermedias son: las familias, empresas privadas y comunitarias, organizaciones sindicales, juntas vecinales, gobiernos municipales y estatales, etc. Al sustituir al Estado, las estructuras intermedias cumplen la función de fortalecer el desarrollo de la participación ciudadana.
Difusión de la propiedad.
El principio de subsidiariedad puede y debe aplicarse en todas las áreas como la salud, educación, etc. hasta llegar a la difusión de la propiedad, que tiene por objeto desconcentrar la propiedad. El autor de esta propuesta señala otras vías, también válidas para lograr este objetivo, como la cogestión, autogestión y el cooperativismo, pero se inclina por darle énfasis a la difusión de acuerdo a las siguientes ideas:
En cuanto a la propiedad estatal, para evitar que mediante los procesos de privatización las empresas y servicios públicos sean transferidos a las pocas manos que cuentan con el capital para adquirirlos, se propone que la transferencia podría ser mediante títulos que se distribuirían gratuitamente entre la población, o a un valor nominal. Convendría vender un porcentaje entre un 20 a un30%, en licitación pública, a empresas con experiencia en administración eficiente. Los detalles de esta proposición se muestra en la propuesta de privatización de Pdvsa en el apéndice del libro.
En cuanto a la propiedad privada, se propone la difusión de la propiedad mediante el desarrollo de la capacidad de ahorro e inversión de cada uno de los trabajadores del país. La idea consiste, en primer lugar, en la creación de un fondo (similar a los fondos de pensiones) con los aportes del trabajador, la empresa y el Estado. En segundo lugar, se propone llegar a una meta nacional a largo plazo para que los trabajadores alcancen ahorrar el equivalente a tres sueldos mensuales por año. Con este monto se puede formar una masa de ahorros de tal magnitud, que en pocos años permitiría al trabajador fundar su propia empresa; solo o en asociación con otros incluyendo al patrono.
Salarios participativos.
La política de empleos se basa en el concepto de salarios participativos desarrollado por el economista Martín Weitsman. Consiste en distribuir un porcentaje de las ganancias de la empresa en forma de salarios de los trabajadores; por ejemplo, el 50%. De esta forma el salario dejará de ser un costo de producción y adicionalmente, el patrono no se vería afectado por el número de trabajadores de su empresa, pues el salario global seguiría siendo el 50% de las ganancias, independientemente del número de trabajadores. Los detalles son amplios, remitimos al lector al enlace bibliografía relacionada.
Promoción del sector marginal.
Respecto a la superación de la marginalidad y la pobreza, constituye este sector, junto a su economía marginal, el otro componente de la economía dual; y se considera como uno de los problemas más difícil de resolver y el sector que mayormente requiere la aplicación del principio de subsidiariedad; transfiriendo facultades a los municipios y promoviendo cuerpos intermedios a través de un vigoroso movimiento vecinal. La primera dificultad que habría que solventar es el de la organización y participación de la población y la propuesta ofrece varias iniciativas.
Educación sectorial.
Respecto a la educación se propone complementar los sistemas educacionales existentes con la educación sectorial, que debe estar muy ligada a la economía privada a través de los institutos para-estatales de formación profesional. Algo parecido al INCE pero con un cambio significativo: que los recursos sean administrados por las asociaciones empresariales de cada rama de los sectores productivos, con participación del sector sindical y estatal, quienes supervisarán la actividad. Adicionalmente se proponen políticas para "cambiar al hombre para superar el subdesarrollo", partiendo de la idea central de que "existe una vinculación o relación causa-efecto entre ciertos antivalores de nuestra cultura y el subdesarrollo."
Esta propuesta presenta iniciativas, teóricas y prácticas, de sumo interés. Por ahora sólo observaremos que una distribución accionaria gratuita de las empresas del Estado a la población, aunque económicamente posible, no luce factible por lo difícil que resultaría privar al Estado del poder geopolíticoque le da la propiedad del petróleo.
Programa socioeconómico del gobierno actual
Se nota que el gobierno tiene intención y dedica grandes esfuerzos y recursos en realizar el proyecto de país establecido en la Constitución; pero en la aplicación de su programa se aprecian aciertos y fallas. Entre los aciertos se observa el impulso que le está dando a los programas sociales y a la economía social, inexistente en los gobiernos anteriores como política de Estado. Algunas de las fallas se derivan de un estilo personalista de conducción del gobierno, donde la percepción que se tiene es que los ministerios y demás instancias gubernamentales no generan políticas y sólo se dedican a tratar de cumplir las ideas del presidente. En un Estado moderno el problema anteriormente señalado es grave porque se estaría desaprovechando la potencialidad de la creatividad de amplias masas de profesionales, no sólo de la administración pública sino del país en general.
Otras fallas son la ineficiencia, el despilfarro, la corrupción, el desorden administrativo y la debilidad del Poder Contralor. En un país con la historia de despilfarro, malversación de fondos y corrupción como el nuestro se requiere de un Poder Contralor suficientemente fuerte y autónomo que, conjuntamente con la Fiscalía, sea capaz de aplicar sanciones y correctivos. Así mismo, es necesario y urgente cerrar el período de transición constitucional y aplicar decididamente los principios de subsidiariedad y descentralización establecidos en varios artículos de la Constitución, en particular en el 165 y 184. Por otra parte, el gobierno no oculta que ha venido practicando un procedimiento de prueba y error, una especie de tanteo, en la implementación de sus políticas: primero fue el Plan Bolívar 2000, luego se dedicó a crear estructuras paralelas para aplicar las llamadas Misiones y ahora relanza un programa de gobierno con diez puntos de acción para culminar el período 2005-2006. En entrevista publicada en la prensa, D.F. Maza Zabala opina que muchas de estas ideas "son plausibles, lo que falta es organizarlas, sistematizarlas, darles sustentación y sobre todo mecanismos de supervisión y de rendición de cuentas. Que uno sepa cuántos recursos y esfuerzos se invierten y cuánto resultado se logra. Nadie, por ejemplo, ha podido plantear una crítica de fondo a las misiones, porque son buenas ideas, pero hay que darles consistencia, contenido y realidad. No todo se está haciendo dentro de las leyes, el derecho y las garantías. Es necesario que todas esas propuesas encuadren dentro del sistema jurídico institucional existente y si éste no da para eso, hay que reformarlo. Nocreo necesario violentar normativas ni concentrar poderes, sino más bien difundir el poder (en el pueblo)... y no sólo (el) poder de decisión, sino tambien (el) poder contralor (Ultimas Noticias 27-11-05).
Veamos el programa de diez puntos expuesto por el Ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra, tal como lo publicó El Universal el 16-11-2004.
Primero. Avanzar en la conformación de la nueva estructura social para continuar la lucha contra la pobreza, impulso a la educación, acceso a la vivienda, reforma del sistema de seguridad social y la reinserción de los niños de la calle.
Segundo. Articular y optimizar la nueva estrategia comunicacional. Apunta a desarrollar mensajes más eficientes, democratizar el espacio radioeléctrico, crear una nueva industria audiovisual y fortalecer los medios comunitarios.
Tercero. Avanzar en la construcción del nuevo modelo de democracia popular. Implica la creación de Unidades de Batalla Endógenas (UBE), la formación del nuevo funcionario público y la integración de concejos municipales y locales de planificación.
Cuarto. Acelerar la creación de la nueva institucionalidad del aparato del Estado, que será dirigido a idear una institucionalidad eficiente, abocada a la lucha contra la burocracia.
Quinto. Activar una estrategia eficaz contra la corrupción, cuyo pilar fundamental será la creación de una unidad policial anticorrupción. Esta policía contará con el auxilio de la Fiscalía y de la Contraloría, se prevee la adopción de medidas ejemplarizantes.
Sexto. Desarrollo de una nueva estrategia electoral. Aborda la escogencia por la base de los aspirantes a cargos de representación popular.
Séptimo. Acelerar la construcción de un nuevo modelo productivo, rumbo a la creación del nuevo sistema económico definido como economía social humanitaria e igualitaria que trascienda al capitalismo y se base en el desarrollo endógeno.
Octavo. Continuar instalando la nueva estructura territorial.
Noveno. Profundizar y acelerar la nueva estrategia militar nacional, que plantea articular al pueblo y a los militares y
Décimo. Seguir impulsando el nuevo sistema multipolar internacional, con asociaciones específicas con países de Asia, África y países de América Latina.
Programa de la oposición
Se señaló anteriormente que la opocisión como tal carece de proyecto socioeconómico. Su programa es meramente político y bien elemental: salir de Chavez; por lo tanto, si conveniente y necesario es mostrar la caracterización de la actuación del gobierno, también lo es hacer lo propio respecto a la oposición. En la aclaratoria teórica expresada en la exposición de motivos se señaló que la lucha ideológica actual no giraba en torno a la confrontación capitalismo-comunismo; y esto es cierto por una simple razón: porque el comunismo ya no existe como alternativa. Desapareció y no por una derrota militar; al contrario, militarmente el capitalismo sufrió derrota tras derrota: en Rusia y la Unión Soviética, en Europa, China, Corea, Cuba, Vietnam, África del Sur, etc. Desapareció porque en sus concepciones tenía importantes fallas teóricas, siendo unas de las más importantes el desconocimiento del efecto psicológico de la propiedad privada y el papel del mercado en la economía. La confrontación capitalismo-comunismo murió con la guerra fría.
Similarmente, el castrismo ya no es una amenaza para nadie y concluyó también con la guerra fría. El castrismo sólo queda como un problema doméstico en los Estados Unidos, cuyas administraciones mantienen un absurdo bloqueo económico y un acoso político, que impide toda posibilidad de una apertura política y económica en Cuba. Esta política de acoso es utilizada por los candidatos republicanos y demócratas para ganarse el beneficio electoral de los tres millones de cubano-americanos de Florida.
Si en la década del 60´ se criticaba la exportación de guerrilleros cubanos hacia Venezuela, hoy es difícil criticar la presencia de veinte mil profesionales cubanos, con míseros salarios, ayudando a combatir la pobreza en áreas de salud, educación y deportes, en sectores y condiciones donde difícilmente irían nuestros profesionales.
Sin embargo, el castro-comunismo es una de las principales banderas de la oposición contra el gobierno; bandera que desde hace seis años ha demostrado que no hace mella en la popularidad de Chávez.
Tampoco ha causado efecto al gobierno otro argumento ampliamente utilizado por la dirigencia opositora: el autoritarismo militar. Por el contrario, se percibe que nunca antes había habido tanta libertad (y libertinaje) de prensa como ahora. La censura y otras actuaciones negativas contrarias a la libertad de expresión, paradójicamente han surgido del propio seno de los grandes medios de comunicación y de su uso abusivo. Por otra parte, el pueblo le ha perdido el miedo a los militares y por primera vez este sector ha sido utilizado en actividades cívicas.
Mientras la oposición siga utilizando el castro-comunismo y el autoritarismo militar como argumentos para enfrentar a Chávez, jamás podrá conformar una alternativa real. Desde nuestro punto de vista lo que hay que combatir es el estilo personalista, hegemónico, político-clientelar y carente de una gerencia eficaz.
Siempre será posible gobernar mejor y con tu participación encontraremos las proposiciones para lograrlo.
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